Un pedacito de Kik

Hola viajeros, apenas quedan 24 horas para partir a nuestro siguiente destino Da Nang (Vietnam).

Pero antes de irnos he querido aprovechar para hablar con otra persona con la que hemos estado compartiendo nuestra estancia aquí muchos días, alguien que ha estado pendiente de nosotros cuando hemos necesitado algo siempre con una gran sonrisa en la cara. Ella es Kukkik, aunque la llaman Kik, es la pequeña de una familia encargada del 51 Hometel, donde hemos estado alojados durante tres semanas.

Kik tiene 20 años, está estudiando en la Universidad de Chiang Mai, además trabaja en dos sitios diferentes: ayuda en el hotel de su familia a media jornada y luego se va a otro hotel para continuar. Es una trabajadora de los pies a la cabeza, me cuenta que le encanta trabajar por la experiencia que va cogiendo, disfruta de ello porque siempre tiene donde aprender cosas nuevas. Esto me hace reflexionar cuando muchas veces nos preguntamos: ¿Nos gusta nuestro trabajo? ¿Por qué? ¿Nos aporta algo? Hablando con ella me he dado cuenta que no está trabajando en el trabajo de sus sueños o en lo que en un futuro quiere dedicarse, pero sí en cada cosa que hace intenta aprender algo nuevo, saca siempre el lado positivo, la experiencia.

Reflexión: Muchas veces damos por sentado que nuestro trabajo es algo automático, algo que ya tenemos dominado y por lo tanto no tenemos mucho más de lo que aprender. Ahora piensa que si estás en esa postura, es porque quizá deberías cambiar el enfoque o la perspectiva con la que ves las cosas. Sea cual sea tu trabajo, siempre habrá algo que te puede enseñar más.

Después de este momento filosófico e iluminación divina sigo con lo que estaba.

A Kik le encanta compartir su tiempo libre con sus amigos y su familia, le encanta ir de compras, ir a cantar y cocinar. Cada domingo prepara la comida para su familia y su novio, algo curioso que me sorprende es que me dice que odia el pepino y que cada vez que ella come algo que lleva pepino (sin ella saberlo antes) no puede evitar echarse a llorar.

¿Qué es lo que le sorprende de otras culturas? La forma de hablar, creo saber a lo que se refiere, nuestro tono de voz es mucho más alto que el de ellos. Lo que para nosotros nos puede parecer un tono normal de conversación para ellos es un tono elevado, ya que ellos hablan muy bajito, más calmadamente podría decirse.

El sueño de Kik es poder seguir aprendiendo inglés para poder viajar y que eso le permita poder disfrutar mucho más de allá donde viaje.

Así que para despedirme quiero decirle a la pequeña Kik que siga aprendiendo para alcanzar sus sueños, desearle toda la suerte del mundo y por supuesto darle las gracias por el rato que he pasado con ella.

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